La calabaza es uno de esos regalos de la naturaleza que no solo alimenta, sino que también alegra la mesa con su color y sabor. Pero, ¿sabías que podés conservarla durante todo un año sin necesidad de congelarla? Con este método sencillo de conserva casera, vas a poder disfrutar de calabaza fresca en cualquier momento.

🧡 Ingredientes y materiales necesarios
Calabaza fresca
Jugo de limón
Azúcar
Agua
Frascos de vidrio limpios y con tapa nueva
Una olla grande para la pasteurización
👩🍳 Paso a paso para conservar la calabaza
- Preparar la calabaza:
Lava bien la calabaza, córtala y retirá las semillas. No las tires: podés secar las semillas y comerlas, son ricas en zinc, hierro y grasas saludables.
- Cortar en trozos pequeños:
Quitá la cáscara y cortá la pulpa en cubos medianos o del tamaño que prefieras. - Preparar los frascos:
Esterilizá los frascos lavándolos con agua caliente y jabón, o hervilos unos minutos. - Llenar los frascos:
Colocá los trozos de calabaza dentro de cada frasco. Luego agregá:
-
- 1 cucharada de jugo de limón por frasco.
- 2 cucharadas de azúcar.
Terminá de llenar con agua hasta cubrir completamente la calabaza.
- Cerrar y pasteurizar:
Limpiá bien los bordes de los frascos, cerralos con tapas nuevas y asegurate de que queden bien ajustadas.
En una olla profunda, poné un paño en el fondo y acomodá los frascos encima. Agregá agua hasta cubrirlos casi por completo (hasta la altura de las tapas). - Proceso de pasteurización:
Llevá la olla al fuego y, una vez que el agua empiece a hervir, contá 30 minutos de pasteurización a 80 °C.
Luego apagá el fuego y dejá que los frascos se enfríen dentro del agua lentamente.
🌿 Cómo conservarlos
Cuando estén fríos, guardalos en un lugar oscuro y fresco.
Así preparados, pueden durar un año o más, conservando su sabor, color y textura.
💬 Consejo adicional
Podés usar esta calabaza en purés, sopas, tartas o postres. Es una manera práctica de tener siempre un toque natural y saludable a mano.
