
El caso de Jocelyn Nungaray, una adolescente de apenas 12 años que fue brutalmente asesinada en Houston, Texas, ha sacudido a la comunidad latina y a miles de personas en Estados Unidos y América Latina. A medida que avanzan las investigaciones, las autoridades han revelado detalles estremecedores sobre sus últimas horas de vida. Lo que comenzó como una noche común para una niña, terminó siendo un crimen atroz que ha dejado al país entero en estado de shock.
Según el reporte oficial del Departamento de Policía de Houston, el cuerpo de Jocelyn fue hallado sin vida el pasado lunes debajo de un puente en la zona norte de la ciudad. La autopsia confirmó que fue estrangulada, pero nuevos testimonios y pruebas recolectadas han revelado un panorama aún más desgarrador.

Las cámaras de seguridad de un local cercano captaron a la menor caminando sola cerca de las 10:00 p.m. Poco después, se le ve interactuar con dos hombres adultos. Según las autoridades, los sospechosos la abordaron, fingiendo una conversación amistosa. Horas más tarde, ambos fueron vistos saliendo del área del crimen sin la menor.
Uno de los detalles más perturbadores revelados por los investigadores es que los agresores intentaron besarla contra su voluntad. Al resistirse, uno de ellos procedió a inmovilizarla y estrangularla, mientras el otro observaba y colaboraba. La escena fue descrita como “cruel y cobarde”, y los fiscales aseguran que se trató de un asesinato premeditado.